






La vida de Olimpia cambia por completo cuando a su marido le diagnostican cáncer. Con la urgencia de mantener a su familia a flote, empieza vendiendo hachís en su barrio. Pero su meta va mucho más allá: quiere llevar a su esposo a una clínica especializada en Estados Unidos. Para reunir el dinero necesario, se involucra en el tráfico de cocaína. Al lado de su socio, el “Moreno”, escala rápidamente en el mundo del narcotráfico, conectando con cárteles colombianos y la mafia napolitana.
Sin embargo, en su familia de tradición merchera, que una mujer se dedique a ese tipo de negocios es impensable. Forzada a mantener su actividad en secreto, Olimpia construye una vida paralela basada en mentiras para proteger a los suyos. Todo se derrumba cuando su padre descubre la verdad. En ese momento, deberá tomar una decisión crucial: seguir adelante en el mundo de la droga, aun sabiendo que eso puede significar perder a su familia, o abandonarlo todo y volver a la vida doméstica. Lo único que tiene claro es que no está dispuesta a rendirse.