








Durante su traslado a la prisión de La Quebrada, Gladys Guerra, apodada «la Borges», y otras internas sin experiencia son atacadas. El vehículo en el que viajan se hunde en el río, dejándolas al borde de la muerte. Gladys logra liberarse y ayuda a las demás, y minutos después cinco sobrevivientes alcanzan la orilla, cubiertas de barro. Unidas por la adversidad, estas mujeres deberán enfrentarse a la brutalidad del régimen carcelario y a las diferentes “tribus” que dominan la vida cotidiana en la prisión.