


Karl Alberg, considerado el mejor detective del país, abandona su profesión cuando comienza a sufrir las consecuencias emocionales de su trabajo. Buscando un respiro, se instala en un apacible pueblo costero donde espera recuperar la calma perdida. Pero no pasa mucho tiempo antes de darse cuenta de que ese paraíso tranquilo podría esconder su propio infierno.