
Nico, un chico inteligente e introvertido de quince años, sufre acoso en el instituto porque sus padres regentan la única funeraria del pueblo. Con la ilusión de hacer amigos, se apunta a un programa de intercambio cultural. Sin embargo, hay una sorpresa inesperada: la persona que llega no es un chico, sino Gabrielle, una joven francesa rebelde y poco preparada para convivir rodeada de muertos. Cuando Pol, el tallador de lápidas, les relata una de las muchas historias ocultas del cementerio, ambos deciden investigar. Lo que descubren —un cadáver y unas joyas robadas— supera con creces sus expectativas.